La otra etapa.

Mar 17, 2021

Llevo ya algún tiempo acompañando a una mujer muy querida que está pasando por un proceso complicado de salud. Justo hace un año supimos que algo no estaba bien dentro de su cuerpo y después de muchos doctores, exámenes y diferentes opiniones por fin lograron atinarle a su enfermedad, es cáncer.

Han sido meses largos y dolorosos, de mucho ir y venir, de esperar, de operaciones, de segundas y terceras y cuartas opiniones y de no saber qué sigue. He visto en ella una inmensa fortaleza y me he sentido débil a su lado. No es la primera vez que nos pasa, que ella aguanta y que yo me tambaleo.

Hoy cuando regresamos del doctor nos quedamos platicando en el coche y me dijo que ya sabe que se está muriendo. Y yo también lo sé. Antes no lo sabíamos pero ahora es claro. Y nos duele. Y no queremos. Y no estamos listas.

Todo este año me he estado escondiendo de la verdad, me aterra la idea de perderla. Hay momentos del día entre un pendiente y otro en los que la verdad se hace presente y me toca el hombro pero hago como que no me doy cuenta y sigo con mi vida. Ahora más que nunca me he mantenido ocupada, de alguna manera siento que si  hago voy a llegar a una solución y voy a poder resolver este acertijo que la vida nos puso enfrente. Lo hago por mí y lo hago por ella, hacer es lo mejor que sé hacer.

Y es que para mí el hacer es un acto de amor. Es decirte: te estimo tanto que te comparto lo más valioso de mí, mi fuego. Mi capacidad de hacer suceder las cosas. Pero ahora ya se hizo lo que se pudo y más y estamos entrando en otra etapa, la de aceptar.

Me queda claro que llega un punto en el que ya no te puedes esconder de las verdades, la vida te las pone justo enfrente, te miran fijamente a los ojos y te enseñan lo que quieren mostrarte; la tristeza, el dolor, el enojo, la compasión, y el inmenso amor de ese que es tanto que duele también. Y es que somos tan simples y tan egotistas que creemos que sabemos de la vida y que de alguna manera tenemos el control y luego pasan cosas que nos recuerdan que no.

Ahora no sabemos que sigue, antes era luchar. Ahora ya no.

Antes era conseguir citas, hacer exámenes, comparar resultados, correr de un tratamiento al otro. Ahora es.... no sé que es.

Y el no saber también duele.

 

K