No sabemos descansar.
Feb 18, 2026
Somos una generación de mujeres que aprendió a hacerlo todo.
Aprendimos a estudiar, a trabajar, a emprender, a sostener relaciones complejas.
Aprendimos a hablar de emociones, a ir a terapia, a cuestionar patrones, a romper ciclos familiares.
Somos más conscientes que muchas generaciones antes que nosotras.
Y aun así, no sabemos descansar.
Sabemos producir.
Sabemos resolver.
Sabemos sostener.
Pero no sabemos bajar la guardia.
Muchas vivimos en un estado de activación constante que ya normalizamos. No es necesariamente burnout evidente. No es un colapso dramático.
Es algo más silencioso.
Es revisar el teléfono apenas despiertas.
Es sentir que siempre hay algo pendiente.
Es no poder estar quieta sin sentir culpa.
Es dormir y aun así levantarte cansada.
Somos la generación que aprendió a ser independientes, pero no necesariamente a regular el sistema nervioso.
La que puede hablar de límites, pero sigue viviendo con la mandíbula apretada.
La que entiende el autocuidado, pero lo convierte en productividad disfrazada.
Nos enseñaron a rendir.
No nos enseñaron a descansar.
No, no es nuestra personalidad
Muchas veces decimos:
“Así soy.”
“Yo funciono mejor bajo presión.”
“Siempre he sido intensa.”
Pero esa no es la realidad.
El cuerpo se adapta a la exigencia constante.
Se vuelve eficiente en la tensión.
Aprende a vivir en alerta.
Y cuando eso se sostiene durante años, aparece el estrés crónico.
Por eso cada vez más mujeres buscan regulación del sistema nervioso, prácticas somáticas para el estrés y espacios de pausa consciente.
No porque estén débiles.
Sino porque están sobreestimuladas.
El descanso profundo es una práctica
Descansar no es solo detener la agenda.
Es permitir que el cuerpo entre en un estado de seguridad.
Es darle tiempo al sistema nervioso para salir del modo supervivencia.
Es crear un entorno donde no tengas que sostener nada.
Y eso, muchas veces, no ocurre en casa.
No ocurre entre pendientes.
No ocurre en medio de notificaciones.
Se necesita intención.
Se necesita estructura.
Se necesita un espacio diseñado para bajar el ritmo.
Por eso existen los retiros de bienestar para mujeres.
No como escapismo.
Sino como intervención consciente frente a una cultura que premia la hiperproductividad.
Un retiro para mujeres.
Del 14 al 17 de mayo de 2026, en Puerto Ángel, Oaxaca, frente al mar, sostendré un espacio llamado Exhala.
Es un retiro para mujeres en Oaxaca diseñado específicamente para quienes saben hacer mucho… pero quieren aprender a parar.
Durante cuatro días trabajaremos con:
- Respiración consciente
- Movimiento somático suave
- Escritura guiada
- Prácticas específicas de regulación del sistema nervioso
- Rituales de pausa e integración
No es un retiro intenso ni dramático.
Es una escapada frente al mar en México donde la intención es simple: que el cuerpo exhale.
Porque descansar no es abandonar tus responsabilidades.
Es sostenerlas desde un sistema nervioso regulado.
Y tal vez el siguiente paso no es hacer más trabajo interno.
Es aprender a bajar el volumen.
Si quieres conocer más sobre este retiro para mujeres en Oaxaca, puedes encontrar la información aquí